La lana de oveja es una de las fibras naturales más antiguas y es a su vez un tejido orgánico. En el último medio siglo se han ido sustituyendo paulatinamente las fibras naturales por las fibras sintéticas. Todo ello sin tener en cuenta el grave impacto en la vida de millones de personas que trabajaban en la producción de fibras naturales ni tampoco del ecosistema ni del consumidor final, que con mayor frecuencia padece alergias debido al uso exagerado de fibras sintéticas.
La lana es una fibra natural de origen animal, renovable, no contaminante y biodegradable. Si bien el algodón está el primero en la pirámide de las fibras ecológicas, la lana “ambientalmente responsable” sigue creciendo y está en auge entre los consumidores.
La lana orgánica, es aquella procedente del ganado ovino que ha sido alimentado con pastos que carecen de fertilizantes o pesticidas. Toda la alimentación es natural y además el uso de medicamentos en los animales está totalmente controlado. También se controla la sobre explotación de los pastos ya que el número de ovejas por hectárea de pasto está controlada. The Organic Exchange recomienda a marcas de ropa, distribuidores, fabricantes, agricultores y organizaciones interesadas en agricultura orgánica. Si bien la oferta es limitada, entre los principales países productores destacan Argentina, Australia o Nueva Zelanda.
La clave para que aumente la oferta de lana orgánica está en el futuro trabajo conjunto a lo largo de toda la cadena de suministro y de la actitud del consumidor. Es básico el apoyo entre ganaderos, fabricantes, distribuidores, clientes para potenciar los proyectos responsables y unos métodos de trabajo respetuosos con el medio ambiente. La clave también está en la concienciación de los consumidores. En que valoren el poder disfrutar de una prenda de mayor calidad, de un material muy noble, y más “sano” para su cuerpo, aunque es coste económico sea algo superior. El consumidor del futuro percibirá los procesos medioambientalmente responsables como un “valor añadido” imprescindible. El consumidor puede volver a valorar una prenda con cariño y tenerla mucho tiempo en el armario. Este efecto es el ya conocido como “slow fashion”. Con frecuencia no es necesario comprar tanta ropa tan a menudo.
Es fundamental considerar que hace falta el establecimiento de un “precio justo” en los mercados laneros, que permitan a los ganaderos la incorporación de procesos responsables que garanticen la mejora constante en el cuidado orgánico de los rebaños.
Los intermediarios y marcas pueden reducir el riesgo afrontado por los agricultores, que no quieren arriesgarse a la creación de excedentes que conducirían a un recorte en los precios y sus beneficios.
Incrementar las inversiones de instituciones financieras, gubernamentales y filantrópicas para el desarrollo y soporte técnico a los programas existentes y a nuevos proyectos de producción de lana orgánica.
Es uno de los tejidos orgánicos favoritos en las colecciones de invierno de ropa ecológica y de Ecoology. Os animamos a conocer nuestros jerseys de lana orgánica muy cálidos y apetecibles. Gracias a Ecoology es fácil encontrar moda orgánica online!.

La lana orgánica es un material de última generación producido mediante un proceso desprovisto, desde el nacimiento y crianza de la oveja hasta la confección de la ropa, de elementos contaminantes. Es un tipo de lana muy demandada para bebés.




